Hola de nuevo Amigos.
Estoy escribiendo el blog y me siento como aquellos monjes medievales, que escribían los códices a mano, tal es como de antiguo me parece esto; pero me gustaría dejar impronta más duradera que la volatilidad que tienen las actuales redes sociales, del magnífico fin de semana que hemos pasado. Empezamos.
Tras la anterior edición del Vespamanece a la que pude asistir, Lola ha mejorado bastante, aquel problema con el que terminó, resultó venir del volante magnético, que se rompió. Ahora lleva un encendido nuevo, está rodada y mantenida con mimo y cuidado, lista para hacer otra, a priori, gran aventura. Le instalo un portaequipajes delantero para poder llevar el equipaje y poco más, estamos listos para salir.
Ya en la cochera momentos antes de salir, en la bolsa trasera, el chubasquero, puesto que hay previsión de lluvia, aunque no creo que llueva mucho, si acaso llega a hacerlo, aún así, se lleva, no está mal contar con él como prenda de abrigo suplementaria...
El viento en contra y la ligera cuesta arriba hacen del primer tramo, de Albacete a Hellín, una tortura, incluso Lola se queja, en forma de un ligero enganchón, que se soluciona rápidamente y se cura con un buen chorreón de aceite, no es la primera vez que lo hace si habéis leído entradas anteriores... Llegamos a Socovos donde decidimos tomarnos esta fotografía, dedicada al toro, más concretamente a los encierros; es conocida la afición de los pueblos de la sierra a estos festejos, con una larga tradición y capaces ce congregar a mucha gente.
Tal y como lo vas relatando cada vez tengo más ganas de la próxima.
ResponderEliminarYa conocemos los vespamanece, siempre habrá ganas para el próximo...
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